El coste de adquisición es lo que pagaste por las posiciones que tienes hoy, más el efectivo que tienes. Si lo restas del valor de la cartera, te queda la ganancia no realizada: lo que ganan las posiciones que aún no has vendido.
El efectivo cuenta por su saldo, porque un euro en la cuenta cuesta un euro. Cuando vendes con beneficio, esa ganancia se cuenta una vez, en el Retorno Realizado, y el dinero de la venta pasa a ser parte de tu efectivo.
En la tabla de métricas, el Balance Inicial es lo que te costaron tus posiciones y el Balance Actual lo que valen ahora. Súmale el Efectivo a cada uno y tienes el coste de adquisición y el valor de la cartera.
La inversión neta, en la ayuda del coste de adquisición, es lo que gastaste comprando menos lo que recuperaste vendiendo. No incluye el efectivo.
El Retorno Total es todo lo que has ganado: la ganancia realizada, la no realizada y los dividendos. El Retorno de Capital es lo mismo sin los dividendos.